21/5/10

"SABE SU NEGOCIO"


Existe una curiosidad natural (por no llamarle morbo) en el ser humano, de observar a otros cuando están trabajando. En primer lugar, ver a otro trabajando nos da la emoción de saber que no somos nosotros los que lo estamos haciendo. También, nos da la oportunidad de ver quien lo hace bien, quien lo hace mal y quien se destaca entre los demás. La mejor parte es cuando PAGAMOS por ver a otros trabajando, debido a que lo hacen tan bien que es necesario pagar un precio para poder acceder a verlos en acción : Artistas, shows espectaculares, conferencistas de primer nivel, etc. Y casi siempre, en algún momento de franca admiración por un trabajo excepcional, alguien dirá con emoción (y resignación): "Sabe su negocio".
Cuando escuchemos a alguien decir esta frase, o mejor aún, cuando nosotros seamos los que la expresamos al referirnos a alguien, hay que parar todo lo que se esta haciendo y poner mucha atención. Cuando alguien nos inspira para decir "wow, fulanito sabe su negocio", es que estamos frente a un verdadero profesional y a esta gente siempre hay algo que aprenderle.

Y es que una cosa es trabajar, "sacar la chamba" como decimos mediocremente en México y otra muy diferente es ser el referente natural de la actividad que realizamos. Si partimos de la base de que en este mundo "percepción es realidad", un objetivo para los que deseamos ser los mejores en nuestras áreas de especialidad, es el lograr que cuando se piense en nosotros y en nuestro trabajo, cualquier comentario que se diga termine con la frase que premia todo: "Sabe su negocio".

Es facil identificar cuando alguien sabe su negocio:

1) SEGURIDAD. La gente que sabe su negocio habla con profunda seguridad de sus temas. Los vive, los siente, los conoce a fondo, está enterado. Cuando habla, otros callan. Cuando da instrucciones, otros lo obedecen. Cuando sugiere, otros toman notas. Cuando pone manos a la obra, otros lo admiran y tratan de imitarlo. La seguridad de saber con certeza como hacer excelentemente bien las cosas se ve, se huele, se percibe en el aura del que tiene este mantra de trabajo. Normalmente, la seguridad es una característica que arrolla y que atrae a los demas. Es inevitable.

2) TRANSFIGURACIÓN. La persona que "sabe su negocio", cuando pone manos a la obra, entra en una especie de catársis. Se transforma. He conocido gente que normalmente es muy tranquila, mesurada. Pero a la hora de trabajar,experimentan un cambio total. La mirada se agudiza, la voz se hace fuerte y emotiva, a los que observamos, solo nos queda hacernos a un lado y verlos trabajar. Es una especie de metamorfósis en la que el resulado final es una obra maestra. El que sabe su negocio se acerca peligrosamente a la genialidad.

3) PASIÓN. Todo aquel que se precie de conocer su negocio, seguramente lo vive con pasión. Los niveles de energía suben, la adrenalina fluye, el arte que se alcanza es debido a que se hace lo que más nos gusta. La gente que sabe su negocio y que por alguna razón les toca trabajar con tibios, con "chambones", seguramente los hará a un lado inmediatamente. Es una locomotora a toda velocidad, o estamos al nivel o nos lleva el tren. Asi es la pasión. Arrolladora.

4) DETALLES. No me cansaré de repetirlo. Dios y el Diablo están en los detalles. El que sabe su negocio, le dedica su tiempo a asegurarse que hasta el más minimo detalle sea tomado en cuenta. Ve a futuro. Imagina reacciones sobre su producto final. Se esmera al máximo por lograr efectos de admiración en los demás. Y ojo, no es burócrata ni perfeccionista a niveles que no lo dejen avanzar. Simplemente, el que sabe su negocio, deja en los detalles pinceladas de creatividad y de personalización que terminan haciéndolo único.

5) GOZO. Nadie es más feliz que el que disfruta a plena conciencia lo que hace. La gente que sabe su negocio, nunca olvida la parte de divertirse mientras trabaja. Los hace felices. Aun en los momentos de mayor stress, la gente que sabe su negocio está gozando al máximo la oportunidad de poner a prueba sus talentos, sus habilidades. Nada los puede hacer más felices que mostrar lo que son capaces de hacer.

Dicen que el amor y el dinero no se pueden ocultar (Tampoco la estupidez, desafortunadamente). Yo agregaría a esta lista, el ser excepcionalmente bueno en lo que se hace. No hay forma de ocultarlo, simplemente brota, fluye, se nota a leguas cuando alguien es el verdadero verbo encarnado de su negocio. Y este espectáculo siempre es digno de admirarse, de envidiarse y deberia ser nuestra guia diaria cuando salgamos a hacer lo que sea que nos guste hacer.

La pregunta final es: ¿Trabajas o Sabes tu negocio?. Hay que tomarlo en serio, porque entre una cosa y otra hay un abismo. No te vayas a caer.

Do something!

Aureliano García

2 comentarios:

ximena dijo...

Que buenoooo!!... me encantó.... felicitaciones Don Aurelianiko, me hizo reflexionar bastante ésto que escribiste... suerte en todas tus cosas, y continua "sabiendo tu negocio" lo haces bastante bien!!

Aureliano García dijo...

Ximena,
Muchas Gracias por tu comentario, que bueno que te gusto el articulo!

saludos!!
aureliano