
Después de una larga, bulliciosa y
enkaraokeada fiesta de fin de año, y no sin antes comer un buen plato de menudo para
pelearle al tu por tu a la resaca, mi esposa
Yazmin, (Regia de nacimiento y de corazón) y yo (
Chihuahuita semi adoptado por La ciudad de las Montañas) decidimos emprender una aventura que sonaba interesante, y fue la de convertirnos en turistas...locales!.
Todo se puso a nuestro favor, la ciudad sin trafico, la gente dormida o muy averiada por la fiesta descansaba en sus casas y conociendo lo errático que llega a ser, el clima era demasiado agradable como para quedarse en casa. También creo que internamente ambos pensábamos que era una buena forma de empezar el año, conociendo cosas nuevas y quitandonos el terrible estigma de muchos mexicanos : " No conocen su ciudad, ¿pero que tal se conocen Las Vegas o McAllen?". Así pues, jeans, tenis y cruda a cuestas, nos lanzamos en un recorrido en donde en un par de días conocimos atracciones de la ciudad de Monterrey que en realidad nos dejaron gratamente sorprendidos.
Primero, llegamos al pintoresco Barrio Antiguo, en donde caminamos por las calles empedradas y llenas de historia, hasta llegar a la famosa Macro Plaza, en donde hay un nacimiento muy bien puesto, con una Noria real, de madera, que envía el agua a un río que recorre toda la representacion de la Natividad de Jesús, en donde hay animales de tamaño real y personajes que llaman la atención por lo bien hechos que están y por la iluminación que tuvieron a bien colocar en este lugar.

Seguimos caminando y encontramos un árbol de navidad muy diferente, ya que esta hecho de laminas de Plástico dobladas de una forma muy especial, medirá facilmente unos 20 mts de alo y tiene los colores de una paleta de sabores que se llamaban "Piruli" o "Chupirul". Muy original!

De
ahí, caminamos por todo el Paseo Santa Lucia (La verdad es que este paseo fue el inicio de toda la aventura, ya que tiene fama nacional y no
habíamos ido, lo cual nos hacia sentirnos cada vez peor sobre nuestro orgullo Local). Una obra muy linda, con
muchisimo movimiento y que ofrece una sana
opción de
diversión para las familias que lo visitan. Hay varias representaciones de diversas formas culturales que lo hacen muy especial: Carros
alegóricos flotan sobre el
rio, hay
músicos tocando en vivo cerca del museo de Historia
Mexicana, varias representaciones
gastronómicas se encuentran ubicadas a lo largo del paseo y, el atractivo principal, el
río de seres humanos que lo recorren con cara de
admiracion y
alegría.

En el arranque del Paseo Santa lucia, empezando por el lado del Museo de Historia Mexicana, esta ubicada una obra de arte monumental llamada"La Lagartera", obra del Veracruzano Francisco Toledo. Vale la pena ir a visitar esta impresionante escultura. Algunos datos sobre "La Lagartera"
**Mide 24.40 metros de largo y 10.40 de ancho
**Tiene una altura aproximada de tres metros
**Pesa más de 18 toneladas
**Está soportada en una estructura de acero calibre 14
**Se fabricó con resina, arena y fibra de vidrio
**Tomó más de un año de trabajo

Otro lugar que es sumamente representativo de la ciudad es el Palacio de Gobierno, el cual esta magistralmente iluminado y se erige sobriamente al norte de la macroplaza.

Para terminar este paseo, decidimos ir a una
antojeria mexicana muy
típica, que nos
habían recomendado muchas veces pero que
habíamos ignorado otras tantas. Se llama
antojeria "Rico's" y le hace honor al nombre. Esta ubicada en Hidalgo y prometo que no me gano un peso por la publicidad, pero es un lugar muy
tradicional, la
decoración es
bastante divertida y la comida es sin duda lo mejor del lugar. (Tiene una
colección de fotos Taurinas que son dignas de admirarse, entre otras cosas)

El lugar mas
Mágico lo conocimos el
sábado. El Mercado
Juarez, un lugar que ni siquiera sabia que
existía y que nos dejo con la boca abierta. Visitar el mercado J
uarez es como estar en otra ciudad, casi
diría en otra
dimensión, bizarra y paralela, donde los aromas de las plantas medicinales y usadas para
brujerías blancas y negras simplemente saturan los poros. Hay libros antiguos, guitarras, ollas de barro, animales, farmacias,
carnicerías,
santerías y hasta una oficina de la
Tesorería para poder pagar impuestos
ahí mismo. Los dulces
típicos, los juguetes de madera, las
fotografías de pancho Villa y del Niño
Fidencio para el bienestar de los negocios, y las
imagenes de la santa Muerte, le dan un toque entre
lúgubre y festivo, entre
mágico e
ilógico.

Regias sorpresas nos llevamos al ser turistas por unos
días en nuestra propia ciudad. Estoy seguro que este tipo de experiencias se pueden dar en cualquier ciudad del
país y
también estoy seguro que muchos
mexicanos aun no conocemos nuestra propia ciudad o la ciudad donde vivimos simplemente por
decidia, o por que es "muy naco" o por que somos muy flojos. Vale la pena tomarse un fin de semana, planear la ruta y salir a descubrir todas las riquezas que tenemos a nuestro alcance. Nos lo debemos como mexicanos.
Aureliano Garcia